Los estonios se definen a sí mismos como una nación cantante. La colección de canciones folklóricas estonias sólo es superada por su equivalente irlandesa. Los Festivales de la Canción, que se celebran cada 5 años, son una de las principales manifestaciones culturales desde la primera edición, en 1869. Sus primeras ediciones están asociadas al despertar nacional, mientras que durante la ocupación soviética fue una forma de mantener viva la cultura propia.
Precisamente la tradición cantarina del país está asociada al fin de la ocupación soviética. Corría junio de 1988, se celebraban los 'Días de la Ciudad Vieja' de Tallinn, y en un momento dado, durante una actuación musical, un grupo decidió desafiar la prohibición de cantar las 'canciones prohibidas': "No podemos cantar ciertas canciones aquí, vamos al Campo de las Canciones". Durante varias noches seguidas, decenas de miles de personas (en un país de 1,3 millones) se reunieron para cantar himnos patrióticos prohibidos durante el régimen soviético, así como nuevas canciones reivindicativas, destacando las compuestas por Alo Mattiisen. En medio de estas manifestaciones empezaron a florecer, como de la nada, las banderas prohibidas, azules, negras y blancas que muchas familias habían guardado en secreto durante casi medio siglo.

Cadena Báltica, 23 de agosto de 1989
Heinz Valk, un artista estonio que a la postre fue uno de los principales protagonistas del asunto, escribió un artículo para describir semejante manifestación espontánea. Lo tituló 'La Revolución Cantada' (Laulev Revolutsioon), y este nombre se hizo tan popular que pasó a describir los sucesos que entre 1988 y 1991 desembocaron en la independencia de Estonia, Letonia y Lituania. El momento cumbre de esta revolución fue la Cadena Báltica. El 23 de agosto de 1989, en el 50 aniversario del pacto en el que Hitler y Stalin se repartían Europa, alrededor de 2 millones de personas formaron una cadena humana de 600 kilómetros entre Vilnius (capital de Lituania) y Tallinn, pasando por Riga.
La noche del 19 al 20 de agosto, para recordar el 20 aniversario de la Revolución Cantada, se organizó en Tallinn un Festival Nocturno de la Canción (Öölaulupidu). Con los ánimos aún calientes por los recientes sucesos de Georgia, unas 100.000 personas se dieron cita en el Campo de las Canciones. La cosa empezó fría y ligeramente aburrida, pero se caldeó con las canciones populares estonias de la época soviética como el mítico Vals de Saaremaa. Empezó a ir a más con canciones de corte más patriótico y hits rockeros ochenteros como Massikommunikatsioon o Insener Garini hüperboloid.
Ärkamise aeg. "Estonia, Estonia, eres mi hogar, estás en lo profundo de mi corazón".
Después llegó el discurso del presidente de la república, Toomas Hendrik Ilves, al público enfervorecido. La Presidencia es una institución muy respetada y los aplausos fueron unánimes. A partir de aquí, el delirio. Un coro de miles de personas, dirigidas por Tiia-Ester Loitme, cantó las preciosas Ärkamise aeg ('Tiempo de despertar') y Ta lendab mesipuu poole ('Vuela hacia la colmena').
Kaunimad laulud
Enseguida llegaron las canciones de Alo Mattiisen, el gran músico de la Revolución Cantada, que falleció en 1996, cantadas por otro histórico de la época: Ivo Linna. Empezando por Ei ole üksi ükski maa ('No abandonaré ninguna tierra', en referencia a Virumaa, la zona del país que Stalin repobló con rusos impidiendo el regreso de los refugiados nativos estonios). Después de Kaunimad Laulud ('Canciones del bello país') llegó Mingem üles, con su grito de guerra contra la rusificación de Tallinn (que marchaba viento en popa en los 80): peatage Lasnamäe!, es decir, "¡detened Lasnamäe!", el gran barrio dormitorio planificado por las autoridades soviéticas y que hoy en día acoge a más de 100.000 personas, en su mayoría rusoparlantes.
Isamaa ilu hoieldes
A continuación, Sind surmani e Isamaa ilu hoieldes , que es un auténtico subidón de adrenalina, especialmente cuando la cantas junto a otras 100.000 personas. Para rematar el recital de Mattiisen, el gran clásico: Eestlane olen ja eestaseks jään ('Estonio soy y estonio me quedaré'), con todo el mundo abrazado.
Eestlane olen ja eestlaseks jään. "Ser estonio me llena de orgullo, libre como mis antepasados".
Cuando ya parecía imposible continuar esta escalada de sentimiento nacional, llegó Tõnis Mägi al escenario y cantó Koit ('Amanecer'), y volvió a cantarla ante la insistencia del público. Siguió con Mu isamaa armas ('Mi patria querida') y finalizó con la muy emotiva Palve ('Oración'). Aunque los estonios son gente muy poco dada a las expresiones emocionales, en ese momento había decenas de miles de personas allí mismo con las lágrimas a punto.
Koit (Amanecer).
Y aquí se tendría que haber acabado. Habría sido un final apoteósico y todos nos habríamos ido a casa con la piel de gallina. Pero no. Llegó una indescriptible canción medio rapeada y una actuación de un grupo georgiano. Los georgianos fueron muy aplaudidos (las banderas georgianas fueron las únicas que ondearon además de las estonias), pero habría quedado mucho mejor en medio de la gala, como un paréntesis de apoyo a Georgia. Después fue todavía peor, y se empezaron a cantar canciones poperas modernas, no relacionadas con la Revolución Cantada. Una bonita manera de fastidiar el final (y de paso alargar innecesariamente) una noche mágica. Claro que en este momento ya todo el mundo se estaba marchando, porque lo verdaderamente interesante, el recuerdo de las canciones de hace 20 años, ya había pasado.
A pesar de todo, allí estuvimos, pasando frío pero aguantando de pie y cantando durante casi 6 horas (gracias a que teníamos las letras impresas, claro :D). Es difícil describir lo que se sentía allí, viendo como el 10% de un país (es decir, como si fueran 4 millones de españoles) se juntaba para recordar cómo consiguieron, en medio de canciones, recuperar la independencia perdida. En ese momento, me hubiera gustado ser estonio.
PS: Hay un magnífico documental sobre la Revolución Cantada, titulado The Singing Revolution. Aunque no tengo noticias de que se vaya a exhibir en cines españoles, hay quien dice que se puede conseguir en ciertas 'bahías piratas' de Internet. Ya me entendéis :)
Sobre este blog
¿Qué le sucede a un castellano en Estonia? Eso es lo que me gustaría contar aquí. Me llamo Ignacio y nací en Valladolid hace 23 veranos. Soy "casi Ingeniero" de Telecomunicación. Estoy instalado (temporalmente, hasta final del verano) en Tallinn, la capital de la República de Estonia. Más sobre mí en ignacio.munguia.es
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4 comentarios · Escribe aquí tu comentario
miguel dijo
Interesante tu BLOG. Que parece que llega a su fin
Pero antes, podias contarnos algo sobre los Estonios que han estado por CyL ?
19 alumnos proceden del Centro de Estudios Hispánicos Pablo Picasso, de Tallín, cuya directora, Galina Dobrogonova, también estuvo presente en la recepción de la Diputacion de Burgos
miguel again dijo
El director de la Fundación, Gonzalo Santonja, anunció la traducción de varias antologías de cuentistas y poetas castellano y leoneses, dirigidas a las repúblicas bálticas
El director del Instituto Castellano y Leones de la Lengua realizó estas declaraciones en la tercera edición de los cursos ‘La proyección del castellano en las repúblicas bálticas’, que este año acogerá alumnos de Estonia y Letonia y que se impartirán por primera vez en el Palacio de la Isla de Burgos, durante los meses de julio y septiembre.
Cuarenta alumnos procedentes de estos dos países bálticos recalarán este verano en la capital burgalesa para asistir a los cursos de inmersión lingüística y del conocimiento de la cultura española. Los primeros en llegar a nuestra ciudad serán los alumnos del Centro de Estudios Hispánicos Pablo Picasso de Tallín, capital de Estonia, que permanecerán en Burgos del 1 al 11 de julio.
El director de la institución regional resaltó que gracias a esta colaboración se está abriendo «un mercado nuevo que se está desarrollando muy positivamente», ya que «hace cinco años el español no existía en los países bálticos». Un convenio que, según Santonja, tiene pasado, presente y futuro a corto plazo.
Buenos resultados
El primer curso, impartido en el verano del 2006 con alumnos procedentes de este centro resultó muy satisfactorio; y de ahí la decisión de repetir la experiencia, adoptada de común acuerdo por el director del Instituto de la Lengua, Gonzalo Santonja, y la directora del Centro de Estudios Hispánicos de Tallín, Galina Dobronogova. En estos momentos, por los Centros Pablo Picasso pasan más de 130 estudiantes de Estonia y más de 150 letones.
El segundo curso tendrá lugar del 31 de agosto al 12 de septiembre y serán impartido para los alumnos de Letonia. Los cursos están dirigidos por Beatriz Díez Calleja, coordinadora de Lengua del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua; serán impartidos por profesoras del Instituto de la Lengua y cuenta con el apoyo de David Romero Troitiño, profesor de Historia y Ciencias Políticas en las universidades de Tartu y Concordia (Tallín). Según explicó Romero, estos cursos serán «muy novedosos y especialmente prácticos». También hizo hincapié a la hora de destacar el valor de la interacción de los alumnos con los burgaleses llevando las clases a la calle. «Si tienen que aprender los alimentos les llevamos al mercado», apuntó.
Intercambio cultural
El objetivo primordial del Centro de Estudios Hispánicos Pablo Picasso de Tallín es la enseñanza y difusión de las lenguas y culturas del ámbito hispánico, así como propiciar el encuentro con diferentes culturas y pueblos. Su plan de apoyo a los estudiantes no solo se limita a los cursos ofertados, también procura facilitar la toma de contacto directo con España; y, en este caso, promueve el intercambio de estudiantes y la realización de viajes de estudio por la Comunidad castellana y leonesa.
Asimismo, durante la presentación de los cursos, el profesor Romero Troitiño felicitó al Instituto Castellano y Leonés de la Lengua por la labor que está llevando a cabo. Según señaló, «resulta muy complicado abrirse camino en los países bálticos».
Ignacio Munguía dijo
miguel, podría contar algo de los estonios en CyL si les conociera... pero no tengo el gusto. Saludos.
miguel dijo
Tienes a un paisano cerca. en el Centro Picasso
David Ramiro Troitiño: Nacido en Valladolid, Castilla y León, España. Doctor en Historia por la Universidad de Salamanca
La dirección del Centro es c/ Pikk jalg 3-15, Tallinn 10123, Estonia.
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