Empezamos titubeantes, y a pesar de las dudas razonables, el trabajo, el esfuerzo, el sudor, la insistencia, la brega, también el toque en su momento, las ganas, la juventud mezclada con gotas veteranas, la sabiduría de un magnífico educador-entrenador, la asistencia de un público fiel…, a pesar de todo, nos hemos instalado, otra vez, jugando una fase de ascenso.
Podrá pasar cualquier cosa. Si caemos en la primera eliminatoria todo el esfuerzo no habrá sido en vano, pues el premio a la casta y a la conjunción de un equipo es precisamente jugarla. Todos se lo han merecido. Hasta esta ciudad que da la espalda al equipo tan a menudo.
Si pasamos, se nos quedará en la cabeza la idea del ascenso, por otro lado muy difícil, complicado, ¿imposible? Tenemos que seguir fieles a la idea que se ha impuesto durante esta temporada tan seria: partido a partido, no valen los cuentos de la lechera, cada partido es un mundo…Primero a ganar, luego a ganar, después a ganar, pero siempre dando un paso detrás de otro, sin querer avanzar con grandes zancadas.
Subir de división es la demanda de todo el mundo ¿también la del club como entidad? ¿La de la ciudad, y porqué no, la de la provincia? ¿Nos imaginamos que una vez ascendidos tenemos que jugar con la misma plantilla, sin refuerzos hechos a la nueva categoría? ¿Con qué dineros? ¿Con qué subvenciones, con que aportaciones? Todos sabemos de las dificultades que la nueva directiva ha tenido que afrontar este año para sacar dinero de debajo de las piedras, en una ciudad complicada como la nuestra, sin industria y con un comercio que se mira el ombligo constantemente, ¿de dónde saldría esa financiación?
Necesitamos más apoyos, muchos más. La prensa, sin ir más lejos. Los periodistas deberían involucrarse más en la defensa del primer club (por historia) de la ciudad, defenderlo, mimarlo y alzarlo (que no ensalzarlo) para intentar crear opiniones favorables. Al contrario de lo que sucede en otras capitales de nuestro entorno, nuestra prensa no acaba de asociarse con el Real Ávila, desconozco sus motivos. Es como si se pensara en el futbol de hace 30 años cuando se comenta algo relacionado con el club, dando más importancia o relevancia a otros deportes, cuando las cosas han cambiado mucho, muchísimo, desde nuestra primera presencia en la 2ªB, a la que se recurre constantemente olvidando que somos un equipo de Tercera División, que jugamos en campos embarrados ante poco más de cien personas en muchas ocasiones, que necesitamos ayuda.
Si el Real Ávila tuviera la fortuna del ascenso muchas cosas deberían cambiar en Ávila."




