Dejando huella
A veces no somos conscientes de que cada acción que llevamos a cabo en nuestra vida, deja una huella en la de los demás. Puede que para nosotros, un simple saludo o una sonrisa carezcan de importancia, pero es posible que le ilumine el día a la persona que la ha recibido. Puede también que esas malas palabras o esa expresión de indiferencia que a veces nos sale sin pensar y que después se nos olvida, haya afectado profundamente a su receptor.
Miremos hacia atrás y analicemos las huellas que vamos dejando... ¿nos gustan? Si nos sentimos satisfechos, estupendo, vamos por buen camino. Pero si ese rastro que dejamos tras nosotros no es positivo, aún estamos a tiempo de cambiarlo. Esas huellas pasadas, marcadas en los demás como pisadas hechas en el cemento antes de que se seque, difícilmente pueden borrarse, pero es posible colocar al lado o encima otras más adecuadas que las contrarresten.
No pensemos solamente en nosotros, observemos alrededor para ver las consecuencias de nuestros actos. No vivimos solos en el mundo, sino que interaccionamos con familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, e incluso personas que nos acompañan día a día en el autobús, o hacen cola en el mismo supermercado. Tal vez una sonrisa y unas palabras amables, que no cuestan dinero, pueden alegrarle a alguien la mañana. Así de sencillo es aportar algo a nuestro entorno para mejorarlo... ¡Ojalá todo fuese tan fácil en la vida!
Sobre este blog
El prisma de la vida
SilviaSoy una asturiana residente en Valladolid desde hace un año. Química de profesión, poeta de corazón. Escribo cada miércoles en este blog. ¡Bienvenidos a mi pequeño rincón en internet!
Últimos Comentarios
- De los errores, ¿se aprende? 21 comentarios papo Silvia Manuel Silvia Helen Maran
- "Mañana", un poema de esperanza 9 comentarios Silvia bellethiel Silvia trespe trespe
- En busca de las prioridades 14 comentarios Silvia Rudy Spillman SUSANA Rudy Spillman R.C. de interes
- Dejando huella 18 comentarios Silvia Perséfone Silvia argonauta argonauta
- Derribando muros 13 comentarios Silvia ros Silvia Julio marianlady
Enlaces
Categorías
Buscar
Secciones
Archivos
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

18 comentarios · Escribe aquí tu comentario
susana dijo
Hola a tod@,
Cari, Silvi
¡Otra vez la primera, que bien!
Si, es verdad, vamos dejando huella, a veces buena, a veces mala, a veces intentamos q sea buena y no ha podido ser, porque también están las circunstancias...
A veces, nos marcan personas porque sí, otra vez son amigos, relaciones, etc.
Es compleja y apasionante el tema, las relaciones humanas, por eso a mi me gusta GH -Gran Hermano- q no deja de ser un programa de convivencia, las personas somos todos diferentes -en es aspecto, en otros no, somo todos como borregos, pero no es el tema-, aunque la gente piense que es un programa morboso y todo eso...
La verdad, es q antes me entragaba mucho más a la gente, ahora se que pasa se cruca en tu vida compartes sus momentos y otras veces continúa su camino es inevitable, por eso nos quedamos con lo bueno (yo lo intento) no voy a recordar los malos momentos...
Bss
Cari dijo
A raíz de la primera parte de tu charla he recordado que escribí en mi blog una charla sobre un taxista que me alegró un día tonto que yo tenía, porque me dijo que olía muy bien. (es una de las charlas que perdí) cuando borré todo el blog por equivocación.
Creo que a todos nos gustaría dejar una huella positiva en los demás, pero por desgracia esos gestos indiferentes a veces son ya rutinarios, porque vamos a lo nuestro casi siempre. Pero no será al menos por no intentarlo.
Algún día contaré algo que me pasó el otro día, pero es un poco largo así que ya habrá ocasión.
Si que te has adelantado Susana, hay días que Silvia me pilla un poco perezosa, o sin tiempo para escribir tranquila. ¿Que tal?
Un abrazo Silvia y Susana.
Froilan dijo
Como siempre, brevedad y precisión en tus comentarios.
Vengo a dejarte mi saludo, que hace tiempo que no hablamos.
Un abrazo
elgato dijo
Más vale que seamos conscientes del dolor que a veces,sin proponérnoslo causamos con nuestra indiferencia o malos modos...porque si tenemos que creer lo que nos aseguran los hindúes con su karma,el sufrimiento que causamos vuelve a nosotros con otro sufrimiento equivalente, en esta misma vida...o en las siguientes.
Así que chic@s,la próxima vez pensad egoístamente,y que con una sonrisa o un favor a tiempo,os estáis beneficiando. ;)
Leticia dijo
hace mucho que no pasaba, y de paso te doy un premio, jeje. Un beso!!
Silvia dijo
Susana, dos veces seguidas siendo primera, oye, juega a la lotería estos días!! :-)))) Quedarse con lo bueno, eso es lo más conveniente... Y sí que es apasionante el tema de las relaciones humanas, pues ¡somos seres tan complejos! Besitos.
Cari, recuerdo ese post tuyo sobre el taxista, lo leí y algo te comenté sobre ello. Y me has dejado intrigada con lo que te pasó el otro día, ¡espero que me lo cuentes pronto! Abrazos.
Froilán, ¡hola! Hace tiempo que no me paso por tu blog; estoy bastante desconectada de internet esta temporada, pues me he embarcado en una cruzada que requiere gran parte de mi tiempo libre. Pero me pasaré por tu blog a hacerte una visita. Abrazos.
Elgato, pues mira, sea como sea, lo importante es que regalemos esa sonrisa o ese favor para alegrar el día a alguien :-)
Leticia, muchas gracias por el premio, "alma con arte", ¡suena precioso!
Antonio Castro dijo
Es cierto, Hacer sentir bien a los demás no cuesta nada y tiene un retorno muy beneficioso. De rodas formas en algunas ocasiones surge el conflicto y hay que elegir entre ser sincero o ser diplomático y agradable.
Yo reconozco que soy poco diplomático, porque en esos casos elijo la sinceridad. Agradar a todo el mundo todo el rato no me parece una buena meta, pero demasiada gente desaprovecha todas las oportunidades que se le brindan para hacer sentir mejor a alguien. Sin duda hacer sentir bien a alguien es un premio mutuo, Una oportunidad que merece prestar atención y estar muy alerta para no dejarla escapar cuando se presente. Por lo general somos descuidados, olvidadizos, egoístas, y torpes.
Un cordial abrazo.
Javier dijo
Lamentablemente pensamos, casi siempre, en nosotros mismos sin importarnos las consecuencias de nuestros actos o palabras.
Algunas de las huellas que dejamos en el camino se deberían poder borrar, no?
Un saludo
Cari dijo
Javier, si eso fuera posible, tendríamos que dar muchos pasos atrás, para tratar de borrar esas huellas, y poner otras más positivas.
Saludos
Juan M. dijo
Creo que muchas personas pasan por nuestra vida y caminan por un tiempo a nuestro lado, algunas dejan una huella indeleble en nuestro recuerdo, pero sólo una se queda para siempre en nuestro corazón. Gracias, Silvia, por lo que te toca.
blanca dijo
¡Cuanto bien se puede hacer con una buena mirada y cuanto daño con una atravesada!
Pasado el tiempo estas acciones pueden volver sobre nosotros, las cosas que hicimos bien qué alegría nos da que alguién nos las recuerde. Pero , las malas, no se nos irán de la cabeza mientras sigamos viendo a la persona que las recibió.
Por eso es necesarío que la mayaoría de nuestros actos dejen un buen recuerdo en los que pasaron a nuestro lado y si sirvieron de ayuda a alguién estaremos contentos con nosotros mismos.
Este blog dejará una buena huella en nosotros.
Un saludo
Blanca
MORPHY dijo
¿dejando huella? Lo estamos haciendo indefinidamente en nuestras vidas y de hecho esa huella es el relato de nuestra propia existencia. La cuestión es qué huella es esa, si es la huella que refleja el trabajo bien hecho, el repartir 'bien' a nuestros conciudadanos o si es la otra, la del asno que da coces sin ton ni son. En fin.
Susana, pues ya lo ves hija (si me llegas a leer): Yo, como siempre, el último.
Saludos Silvia y todos
Silvia dijo
Uf, qué tarde he respondido a vuestros comentarios, lo siento. Estoy liada en mi cruzada contra la Administración, y lo cierto es que requiere la mayor parte de mi tiempo libre, de modo que esta semana ni siquiera puedo publicar mi blog. Pero todo sea por una buena causa :-)
Antonio, por supuesto que no se trata de irse a un extremo y siempre agradar a todo el mundo; los extremos no son buenos. Pero al menos podemos intentar no dejar pasar esas oportunidades de hacer sentirse bien a otra persona, como bien dices, y pensar un poquito más en los demás. Abrazos también para ti.
Javier, es verdad que solemos ser demasiado egoístas, pero el hecho de que no podamos borrar nuestras huellas creo que es positivo, ya que constituyen una referencia importante del camino de nuestra vida, aunque claro, algunas veces sí que quisiéramos poder borrar unas cuantas...
Cari, claro, esos pasos atrás que tendríamos que dar, no compensarían, demasiado lío.
Juanma, gracias también a ti por la parte que te toca ;-) . Es precioso cuando alguien se queda en tu corazón, y tú en el suyo, ¿verdad?
Blanca, pues ojalá la huella que deje este blog sea siempre positiva. Y también creo, como tú, que lo que hacemos a los demás nos puede llegar devuelto, de una forma u otra.
Morphy, esas huellas hablan de nosotros como si de un relato se tratase, efectivamente. Y ojalá sea una historia positiva la que cuenten!
argonauta dijo
Hola!
Desde el año pasado, he ido leyendo tu blog, he encontrado pensamientos compartidos, sobre todo. También he encontrado hilos y sugerencias que si las aplico sobre los propios hilos, puede formarse, o conformarse, por lo menos, esta maquinaria virtual. Sin duda, una visión limpia y brillante, guía las palabras que se suelen leer en esta ciudad virtual.
Mi propia ciudad virtual, "fremde Stadt", por fin ha entrado en algún rumbo determinado, ahora ando por encasillar y categorizar todo el "material", recogido. Bienvenida, a la ciudad virtual del blog Identidades Urbanas.
argonauta dijo
(no el año pasado, sino desde Marzo de este año. El cambio de estación hace que parezca que ha cambiado el año...)sorry.
Silvia dijo
Hola Argonauta, gracias por tu comentario y disculpa que responda tan tarde, pues ando metida en cierta cruzada y apenas me queda tiempo libre. Recuerdo tu blog, porque me llamó la atención un artículo en el Norte escrito en varios idiomas, entre ellos el alemán, que por cierto tengo bastante abandonado últimamente. ¿Qué tal la vida por esos lares?
Perséfone dijo
Muy sabias tus palabras.
Ya lo dice el refrán: "No le hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti".
Creo que a todo el mundo nos gusta que nos saluden y nos traten con un mínimo de respeto así que ¿Qué menos que hacerlo también con nuestros interlocutores?
Un saludo.
Silvia dijo
Gracias Perséfone, y totalmente de acuerdo con lo que dices. Lo que a nosotros nos gusta recibir, deberíamos también darlo a los demás. Como dice otro refrán: "manos que no dais, qué esperáis?
Escribe tu comentario