¿Es posible una Justicia justa?
La Justicia es una de las virtudes cardinales, que implica ser capaces de dar a cada uno lo que le corresponde. Su definición es aparentemente sencilla, pero de muy difícil aplicación. Pues, ¿qué es lo que nos corresponde a cada uno, y en qué medida? Y más aún, ¿quién tiene derecho a decidir lo que es justo o injusto para otra persona?
Sabemos que habitamos un mundo que no es precisamente justo, e incluso muchos sucesos nos ocurren sin nuestra intervención, como si fuésemos meros espectadores. Por ejemplo, es injusto que no dependa en absoluto de nosotros el hecho de nacer en el seno de una familia pobre o en un país subdesarrollado, cuando ello va a influir tanto en las oportunidades que tengamos en la vida. No es justo que una persona nazca en un lugar donde su futuro más probable es morirse de hambre. Y si el propio mundo es injusto, qué decir de las acciones del ser humano... Lamentablemente, hay injusticias que benefician a algunas personas, como en el caso de muchos que han dejado su país arriesgando su vida para tener un futuro mejor, y después de llegar a la tierra de sus sueños tienen que trabajar de sol a sol para ganar una miseria, mientras otros se enriquecen a costa de explotarles.
Cuando hay personas de por medio, no es fácil decidir lo que es justo o injusto, pues analizamos la situación desde una perspectiva subjetiva y sin un conocimiento completo de los hechos. La única que puede situarse en una posición desde la que conocer los hechos y decidir con criterio es la institución que llamamos Justicia. Es una rueda que a veces gira adecuadamente, pero que también puede ir en dirección contraria, ya que todos conocemos casos de personas a quienes les ha fallado a pesar de tener la razón de su parte. Hay que tener en cuenta también que esta institución está constituída por seres humanos, no robots, con los consiguientes posibles problemas que esto conlleva. Y por supuesto, muchas veces se atasca, pero aunque tarde o temprano vuelve a girar, la impartición de justicia llega en ocasiones demasiado tarde. En general, creo que la Justicia no defiende lo justo, sino lo legal. Las herramientas burocráticas en las que se apoya son útiles en cierta manera, pero pueden convertirse en un obstáculo hacia la verdad, o emplearse de mala manera. Está claro que la apreciación de los hechos depende de la habilidad que tienen las partes para probarlos, y es posible que no sea tarea fácil demostrar que uno lleva la razón. Además, unos pueden pagarse abogados expertos que les representen, y otros no, lo cual puede influir decisivamente en el resultado. Por eso, en mi opinión, la Justicia no se pone de parte del que la merece, sino del que legalmente parece merecerla, coincida o no con el primero.
Si ésta es la cruda realidad, ¿qué podemos hacer entonces?. Sugiero que por lo menos, evitemos juzgar a los demás. Seamos conscientes de que no es posible conocer a fondo los hechos si uno mismo no los ha vivido, y que nunca podremos saber lo que haríamos si estuviésemos en el lugar del otro. No juzguemos a la ligera a las personas, pues nadie está en posesión de ese derecho. Vivamos cada uno nuestra vida, juzguémonos a nosotros mismos si nos parece conveniente, pero otorguemos a los demás el beneficio de la duda en lugar de sentenciarles. Y si queremos que los demás sean justos con nosotros, demos ejemplo siéndolo nosotros con ellos.
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SilviaSoy una asturiana residente en Valladolid desde hace un año. Química de profesión, poeta de corazón. Escribo cada miércoles en este blog. ¡Bienvenidos a mi pequeño rincón en internet!
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33 comentarios · Escribe aquí tu comentario
susana dijo
Hola Silvi,
Cari...
Soy la primera Mari, jejejee
Muy bonito lo que dices, no debemos juzgar, todos tenemos cosas buena y malas, quedemonos con lo bueno... y nunca sabemos como actuamos, a veces nos sorprendemos a nosotros mismos, responde a un impulso, decisiones rápidas, intentemos ser justos con nosotros mismos...
Un besito para tod@s,
su
Cari dijo
Hola Silvia, espinoso tema el que tratan hoy.
Creo vivimos en un mundo en el que tenemos siempre presto el dedo acusador sin ni siquiera despeinarnos.
Razón tienes //la justicia no defiende lo justo sino lo legal//.
Pero muchos de nosotr@s nos convertimos en jueces implacables sin mirar más allá.
Cuántas veces se descubre después de haber juzgado y condenado a alguien que era inocente y no hablo sólo de los juzgados, sino de nuestra propia vida real la de todos los días.
Un abrazo y otro para ti Susana.
ordago13 dijo
Veo complejo... que la justicia justa exista¡¡¡
Siente sor comformista pero esto del mundo de hoy tiene muchos fallos...
Aunque nunca se sabe siempre se puede arreglar o al menos intentarlo
¡pasate a escuchar mi programa de radio....!
Juanjo dijo
Yo hace tiempo que dejé de creer en la Justicia (la de los tribunales), respecto a la personal, es cierto, a menudo juzgamos a alguien y luego nos damos cuenta de nuestro error. Controvertido post.
Un saludo.
Alejandro Pardellas dijo
Cuando la institución llamada Justicia se basa en que unos señores aplican a su criterio o interpretación unas leyes que en la mayoría de los casos no están adaptadas ni actualizadas al momento o vida presente , no veo la justicia ni equidad.No creo en ella.
He visto en muchas ocasiones que en casos similares e idénticas circunstancias las sentencias son totalmente distintas u opuestas. Así que algo falla.
Es verdad que todos, en nuestro ámbito particular, podemos y debemos aplicar un trato justo hacia los demás e intentar no prejuzgar. Para éso ya tenemos la vida, que ya es muy dura por sí sola para que encima tengamos que cargar con ésos juicios a nuestro alrededor.
Creo que me he extendido demasiado jeje Un saludo y buena reflexión!!
Neurotransmisores dijo
Está claro que hay una justicia para ricos y otra para pobres.
Saludos.
Silvia dijo
Hola Susana, hoy has estrenado tú los comentarios jejeje. La autocrítica personal es muy útil, pero la crítica que solemos hacer de los demás no suele ser muy justa. Es mejor dejar a cada uno con su vida, sin juzgarle y centrarnos nosotros en la nuestra. Un besito también para ti.
Cari, está claro que tenemos tendencia a erigirnos en jueces, sin que nadie nos haya otorgado esa función. Y nuestros juicios de valor con bastante poco realistas, pues muchas veces se basan en ideas preconcebidas o tópicos en lugar de en los hechos, los cuales sólo puede conocer a fondo quien los ha vivido. Un abrazo también para ti.
Ordago13, yo también creo que es ciertamente complejo que pueda existir una verdadera justicia, dadas las características de los seres humanos. Pero por supuesto, puede intentar mejorarse, como todo en la vida. Ya escucharé tu programa de radio, he visto en tu blog que lo tienes hoy a las 8 :-)
Juanjo, creo que hay mucha gente que ha perdido como tú la esperanza en la Justicia de los tribunales, pues no hacen más que verse casos en los que no es efectiva. Y no está claro cómo se podría mejorar. Tal vez si todos los abogados fuesen de oficio, habría más igualdad, aunque por otra parte sería una lotería que te tocase o no un abogado eficaz en lugar de poder escoger tú a alguien del que hayas oído hablar bien. Pero claro, si la justicia tiene que depender de tener un buen abogado, tampoco sería equitativa, pues se supone que lo importante es la verdad, no quien la defienda...
Alejandro, comentas un importante problema de las leyes hoy en día, y es que muchas no están actualizadas al momento presente, y la vida ha cambiado mucho desde que se crearon. Y no puede ser que se den fallos opuestos en casos similares, debería ser reproducible, igual que se exige a la ciencia, pues ejerce una influencia crucial sobre la vida de muchas personas.
Neurotransmisores, eso es precisamente lo que no debería suceder, que haya una justicia para ricos y otra para pobres. Tampoco me gusta la excesiva burocracia existente, que si bien es necesaria en cierta medida, puede terminar suponiendo un serio obstáculo.
Julio dijo
Que grandes verdades pones en tu texto.
La justicia no es justa, tampoco son los que la imparten muchas veces, porque es muy difícil ser imparcial y no llevarse por las emociones.
Sólo los jueces justos saben repartir la justicia que corresponde, pero creo que hay muy pocos.
Hay también muchas personas a las que la Justicia no les favorece porque no pueden permitirse una buena defensa legal y ante estos casos, ¿qué hacer? La Justicia o la administración de la misma es injusta para muchos y para otros, los que tienen poder es demasiado justa o injusta según se mire, porque el poder les convierte en influencia de la Justicia. ¡Qué pena!
Me viene a la memoria muchos de aquellos que han sido condenados a muerte sin ser culpables en EE.UU, sólo porque el sistema de la rapidez hizo que las circunstancias les pillaran con policías o jueces que poco se preocupaban de la verdad.
Y entonces, qué es lo justo para cada uno. Es tan complicado a veces que una de nuestras normas de la ética dice que no hagamos a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros.
Teresa dijo
Dice el Evangelio: "No juzguéis y no seréis juzgados" pero incluso los más creyentes, aprovechan cualquier oportunidad, para criticar, juzgar y sentenciar a sus semejantes. Los juicios a la ligera, a veces paralelos a los verdaderos juicios, pueden causar verdadero dolor y frustración a quien los padece y estas sentencias improvisadas, suelen ser mucho mas injustas que las otras.
La verdadera justicia, tiene muchos fallos, es lenta, costosa, ineficaz, sexista...pero es lo que hay, habrá que intentar cambiarla, actualizarla y adecuarla un poco más a los ciudadanos. Sin ella, tampoco se puede vivir, ¿o es que preferimos, como las antiguas películas del oeste, que tenga la razón, el que más rápido dispare?
Mario Salazar dijo
Si uno se apoya en la justicia del mundo se entristece esperándola porque esta no llega, hay como una lucha entre quién es el más fuerte siempre, el más fuerte siempre vence y lo mismo pasa en los juzgados donde el que tiene más dinero e influencias tiene las de ganar, más aún en un país subdesarrollado como el mío donde por ejemplo si te metes con la política ella te aplasta si estás en la aprte de abajo.
Mario.
Julio dijo
Sobre la justicia, una vez leí algo que me resultó interesante: el derecho se inventó para ordenar el mundo.
Yo añadiría que, además, otro de sus motivos fue la de proteger la propiedad privada. Los ricos siempre tuvieron miedo de perder sus posesiones y por eso hubo que articular un sistema social que les permitiera defenderla.
Sobre que justicia y razón no van de la mano, no se pueden crear leyes amparándose en casos particulares. Hay que basarse en una generalidad, un marco jurídico para todos. La razón y la ley no pueden ir siempre de la mano, porque se legisla casi siempre cuando la sociedad reclama a los legisladores una ley necesaria a los tiempos, o reformar una obsoleta.
Además, creo que tus argumentos sobre dónde se nace, etc. son demagogos. Se nace donde se nace, y el mundo que hemos construido es éste, y no el ideal que construimos en nuestra imaginación.
En cuanto al resto de tu artículo, tengo que decirte que cada vez me resulta más inocentes y hasta diría pueriles tus argumentos. Da miedo pensar que, en una universidad, se intentara convencer a los alumnos de que esas ideas sirven para algo.
El mundo adulto y real no tiene nada que ver con esto que comentas. Es imposible dejar de juzgar -en positivo o negativo- porque tenemos opinión y somos reflexivos, en general.
Pero lo de que no juzguemos a la ligera a las personas, es como decir que hay que compartir el pan, aliviar al enfermo, apadrinar un niño y ser ecologista. Tus artículos son como un manual del perfecto ciudadano y una persona con unas cualidades intachables, preocupada por su recto proceder y sus buenas intenciones.
El asunto es si uno es feliz con cómo es. Cabe la posibilidad de que una persona sea feliz juzgando a los demás, y ese juicio es legítimo.
Esto de aspirar a la perfección de actuaciones y de moralidad, ética, o como se quiera llamar, en un momento dado podría ser hasta humor negro...
Creo que tus artículos tienen un peligro. El peligro de fomentar una especie de aspiración a un mundo mejor por unos cauces que son el desarrollo personal y eso es un trabajo costoso y que depende de cada uno, lo que supone una frustración constante para el que lo intente porque la vida no funciona así.
Hay que salir más a la calle y leer menos autoayuda y mística.
¡Un saludo!
Silvia dijo
Julio, la imparcialidad es algo que no podemos alcanzar por completo, por el propio hecho de ser humanos. Por eso es muy difícil que la Justicia llegue a ser verdaderamente justa. Entonces, si no somos capaces de impartir justicia adecuadamente ni siquiera a través de la institución que hemos creado específicamente para ello, mucho menos deberíamos atrevernos a juzgar a los demás nosotros mismos.
Teresa, necesitamos esa institución para tratar de mantener cierto orden en la sociedad. Es muy difícil de cambiar, por lo que le comentaba a Julio, y porque requiere mucho tiempo y esfuerzo conocer a fondo cada caso particular, de modo que si se escuchara a todos a fondo se tardaría aún más tiempo en resolver los casos y cuando por fin se tomase una decisión, tal vez ya sería tarde. Así que no es tarea fácil cambiar las cosas a ese nivel; tal vez actualizando las leyes, facilitando la justicia gratuita a más personas, diseñando mecanismos para comprobar que los abogados de oficio hacen su trabajo adecuadamente, etc
Mario, es una pena lo que comentas, y totalmente cierto. Si algo no funciona adecuadamente, habría que cambiarlo, pero claro, los que tienen en su mano hacer esos cambios, generalmente no son los perjudicados por la Justicia y por tanto no tienen demasiado interés en que se cambie.
Julio, tu comentario es un claro ejemplo de lo mucho que nos podemos equivocar cuando juzgamos a la gente, especialmente si no les conocemos en persona.
Julio dijo
¡Hola Silvia!
Sobre esto, un artículo: http://yoriento.com/2007/01/%C2%BFayuda-la-autoayuda.html/
"El pensamiento positivo es guay, es fácil de vender y sencillo de aplicar: si quiere conseguir lo que se propone, propóngaselo mucho y piense con fuerza que va a lograrlo".
Acabo: no comparto tu último comentario: el mío es un claro ejemplo de que no comparto la perspectiva desde la que te acercas a estos temas, que me parece de lo más inocente y basado en una supuesta bondad humana -Hobbes estaría de acuerdo conmigo-, pero con todo, te sigo leyendo aunque sea porque la candidez de las propuestas de tus artículos me parece simpática.
No debato a Silvia ni digo que yo tenga la verdad absoluta: debato las IDEAS de Silvia y doy mi opinión. ^_^
Rudy Spillman dijo
Muy completo tu texto, Silvia, y ataca todos o casi todos los flancos. Como tu bien dices, dependerá a qué tipo de justicia nos estamos refiriendo. Si se refiere a la ley resultará bastante sencillo saber de qué se trata aunque a veces la propia ley requiere de interpretaciones y no todos coinciden en cuál fue el espíritu que le quiso dar el legislador.
Lo cierto es que si nos referimos a ella como principio universal, yo diría (por decirlo de alguna manera) que pertenece al reino de los dioses asumiendo que no se encuentra al alcance humano. Objetivamente la justicia sería perfecta y el imperfecto ser humano no podrá nunca acceder a ella.
Tus últimas consideraciones son prácticas, útiles, coincido plenamente con ellas porque aunque no nos ayudarán a llegar a la aplicación estricta de la justicia, sin duda nos permitirán una mejor convivencia de la que prescindimos y nos hace tanta falta.
MORPHY dijo
Hola Silvia
La Administración de Justicia es una cosa y la Justicia es otra. En todo caso, no podemos pedir a la Justicia una perfección que la es imposible de proporcionar pues dependerá también de cada caso y de las pruebas que se hayan podido aportar en un determinado juicio. Si hay pruebas inequívocas parece fácil acertar, ser justo. Pero cuando se juzga algo con pruebas débiles.......
Otra cosa es la enorme lentitud de la Justicia en España, cuya primera consecuencia es esa: Que no sea justa. Y luego está el tema de los ricos porque: Qué fácil es acudir a la Justicia a denunciar verdaderas tonterías cuando sobra la pasta para pagar a los abogados. Algunos y -as ex-concursantes de Gran Hermano están todo el día en los Juzgados, denunciando....y siendo denunciados.
Por cierto, últimamente, en nuestro permanente conflicto de los Técnicos de Hacienda contra la AEAT y sus dirigentes, los nefastos y perniciosos Inspectores de Hacienda, hemos visto la inutilidad de la Justicia, lenta e inutil, incapaz de impartir eso precisamente: Justicia.
Julio, expones tu opinión pero tus opiniones me parecen algo hirientes hacia Silvia ma parece a mí, sin venir a cuento. En fin , tú mismo.
Un saludo
Cari dijo
Supongo que como le ha contestado Silvia, Julio es el mejor ejemplo de como se juzga a la gente sin conocerla.
Y si, se puede decir una opinión sin herir, pero a veces en los blogs pasa esto y es una lástima.
Un abrazo
Julio dijo
¿Herir? Qué exagerada es la gente. Soy irónico, pero hiriente no, hombre. Si en algún momento me he pasado o he dicho algo que hiera, atendiendo al significado de la palabra, me retracto.
No sé, lo he dicho con desparpajo, como quien habla en una reunión de amigos, y simplemente mantengo una postura muy meditada respecto al tema, nada más.
Me parece inocente para un adulto pensar así, pero sé que hay gente muy sensibilizada con ella misma y todo lo que le rodea y que cree que estas cosas funciona. Ser escéptico no me hace hiriente, hasta donde yo sé.
Reitero las disculpas.
Julia Román dijo
Hola Silvia, he llegado por acá gracias a un comentario que dejaste en mi blog.
He merodeado por aquí un rato y ¡vaya con los temas que tratas! bastante dan para mover el seso un rato y ponerse a pensar.
En este caso por ejemplo, el tema de la justicia parece que es controversia en todos lados.
Acá en México por ejemplo, ahorita estamos en época de elecciones y traen mucho lo de avalar la pena de muerte, cosa que en nuestro país hace mucho tiempo ni siquiera se permitía pensar en ello, muchos estamos en desacuerdo, ya que nuestro sistema de Justicia es realmente un desastre.
Quien es quien para juzgar..
en fin, que sólo nos toca hacer lo que podamos de manera individual.
Me encantó tu blog así que apúntame como una de tus lectoras de acá en adelante.
Saludos y besos desde Guadalajara, México.
Cari dijo
A ver Julio, y que me perdone Silvia, de tu primer post me he quedado con esto: //Hay que salir más a la calle y leer menos auto ayuda y mística//
Pero ¿ves? yo también estoy juzgando que has sido hiriente.
Tú has juzgado a Silvia sin conocerla, yo te estoy juzgando a ti por tu frase.
Esto es así. Pero no deja de ser injusto.
Y tu no lo has sido al menos bajo mi criterio.
Saludos.
Cari dijo
Perdón aunque supongo se habra entendido quería decir:
Esto es así. Pero no deja de ser injusto.
Y tu lo has sido al menos bajo mi criterio.
Saludos
Un abrazo Silvia.
Tojeiro dijo
La justicia como institución es injusta: adolece de grandes carencias en medios humanos y materiales, utiliza procedimientos obsoletos, es lentísima, está saturada y por ello no permite el análisis pormenorizado de los expedientes, está sometida a fuertes presiones, está formada por personas tan imperfectas como el resto de los mortales, resuelve según le dé la ventolera ese día al juez correspondiente…
Por otro lado, en la vida cotidiana creo que cada cual lleva un juez dentro. Por mucho esfuerzo que hagamos para no juzgar a los demás, muchas veces dictamos sentencia y colocamos etiquetas sin darnos cuenta, como por instinto. En mi caso, antes de juzgar a otra persona, intento (no siempre lo consigo) meterme en su pellejo y preguntarme: ¿habría hecho yo lo mismo en su lugar? Por eso opino que sólo podremos juzgar adecuadamente a las personas cuyas circunstancias conocemos.
Termino el comentario declarándome catedrático de botellas medio vacías. Por eso admiro profundamente a las personas optimistas.
Silvia dijo
Julio, no quiero entrar en polémica. Simplemente te sugiero que te limites a dar tu opinión (que por supuesto puede ser opuesta a la mía) sobre la temática que se comenta en el artículo de la semana, y la avales con razonamientos claros, evitando criticar mis ideas repetitivamente con términos como "pueril" o "inocente". Si tus opiniones están muy meditadas, las mías también y merecen el mismo respeto que las tuyas. Doy por zanjado el tema, olvidemos el asunto.
Rudy, me ha gustado eso de que la verdadera justicia pertenece al reino de los dioses, pues también creo que no está a nuestro alcance debido a nuestra propia condición humana. Y si no somos capaces de impartirla como sociedad a través de las instituciones que hemos creado para ello, mucho menos cada uno individualmente, así que mejor nos abstenemos de intentarlo.
Morphy, esa lentitud de la Justicia en España es desesperante, y es verdad que encima se entretiene con denuncias de asuntos banales (insultos, etc), en lugar de dedicarse únicamente a lo importante. Hay mucho que mejorar, desde luego.
Cari, el hecho de exponer nuestras ideas en público tiene desventajas, y una de ellas es la que hemos podido ver estos días aquí, tú también lo has vivido en ocasiones. Pero bueno, pelillos a la mar, y a continuar con lo nuestro ;-)
Hola Julia, recuerdo tu post sobre las acuarelas. Todo lo relacionado con la justicia es muy delicado y genera mucha controversia, sobre todo en lo referente a la cadena perpetua y la pena de muerte. A ver qué tal os va con las elecciones. Besos desde España, y bienvenida a este blog.
Tojeiro, efectivamente es muy difícil evitar juzgar a los demás, forma parte de nosotros. Has indicado una buena técnica para que, al menos, juzguemos con más criterio: intentar ponerse en el lugar del otro antes de dictar sentencia; yo también intento hacerlo y a veces el resultado me sorprende, pues descubro matices que no había considerado al principio y que en ocasiones me hacen cambiar de opinión, o al menos no tenerla tan radical.
Nelson Diaz dijo
El prisma de la vida, mi apreciada Silvia, gracias por la oportunidad de conocer este precioso espacio, en un rápido recorrido veo con agrado cuanto de interesantes tienes para compartir, con un estilo propio y agradable.
Hablando de justicia debo hacerle justicia a lo que aquí me he encontrado, enviándote desde Venezuela un inmenso saludo y mis palabras de felicitaciones y respeto. Lindo día Silvia.
Juan M. dijo
No estoy para nada de acuerdo con los comentarios de Julio, sobre este blog. Yo siempre respetaré las opiniones que se viertan libremente, pero la verdad es que no compartiré en absoluto las que se hagan desde una perspectiva destructiva y despectiva hacia otras personas.
Es curioso que en un post que habla de justicia, alguien juzgue y etiquete alegremente a otra, tildándola de ingenua y que sus argumentos son infantiles y con poca solidez. Silvia es una persona muy inteligente, que medita muy bien lo que escribe, pero no pretende aleccionar ni adoctrinar a nadie. No puede considerarse un defecto ser optimista y creer en la humanidad.
Somos muchos los que nos gusta reflexionar sobre múltiples temas y aportar nuestro punto de vista, que será más o menos acertado, pero siempre desde el respeto. Esto no es un manual de autoayuda, ¿pero qué hay de malo si lo fuera?
Yo al menos lo entiendo como un espacio para la reflexión y el debate sobre temas importantes del ser humano.
Finalmente, me queda decir que comparto con Tojeiro la visión de que la Justicia como institución, al estar en manos del hombre, es imperfecta. Pero considero que lo es menos que en el pasado, pues había sociedades mucho más injustas que la nuestra, en manos de gobernantes tiranos.
Un saludo a todos. JM.
blanca dijo
Todos conocemos leyes injustas, o que no están completas o perfeccionadas. Y decimos,"es lo que está en la ley", pero estas leyes se puedes cambiar, corregir o rectificar, es cuestión de aunar opiniones y proponerlo al legislador, es difícil pero poco a poco se consiguen cosas, pequeñas victorias, que pueden llegar a ser grandes. Las leyes humanas no son inmutables y por tanto subceptibles de ser cambiadas.
Cada uno desde nuestro pequeño lugar, podemos hacer algo.
Un saludo a todos
Blanca
Julio dijo
Michaela Marzano, que investiga la pornografía, el ´management´ y el ´coaching´ en el CNRS (Centre National de la Recherche Scientifique), deconstruye e iguala el lenguaje de la pornografía y la autoayuda: “Ambos se basan en fomentar la ilusión de libertad individual para enmascarar la explotación colectiva”.
Y estoy de acuerdo. Este tipo de ideas me resultan una máscara. ¿Significa eso que en este blog sólo se puede escribir para estar de acuerdo? ¿O, en todo caso, para una crítica leve?
Decir que he faltado el respeto me parece más bien exagerado. Yo puedo decir cosas ingenuas, y no ser ingenuo, decir tonterías, y no ser tonto, y decir ironías, y no por eso querer hacer daño aposta.
A ver si no sentamos en el mundo con los pies por delante y yo he aceptado, además, que Silvia me "regañe" sin rebatir. Y me he disculpado sinceramente; para otra vez, si la hay, seré muy atento con mi lenguaje y mis formas para no herir susceptibilidades, por más que YA dije que me refería a las IDEAS, no a la persona que las escribe.
En todo caso, si resulta ofensivo algún comentario -incluído este-, doy mi apoyo a que se eliminen porque no hay necesidad de que nadie se sienta ofendido porque no buscaba ofender. Ta luego. ^_^
Chari dijo
Hola Silvia. La verdad es que has dado en el clavo al escribir este artículo tan profundo y tan real, que a más de una persona se le debería recordar.
Vivimos tan pendientes de nuestros éxitos, que nos cuesta reconocer el de los demás.Cuando de pronto alguien nos dice lo bien que lo hemos hecho, hasta nos extraña.
Yo por mi parte te digo: Que sigue escribiendo cosas tan bonitas, porque con ello estás ayudando a reflexionar a muchísimas personas.
Un beso y hasta pronto.
balovega dijo
Hola.. Creo que la justicia no es justa, cada uno tiene un pensamiento diferente de lo que es justicia.
Un saludo
Silvia dijo
Nelson, gracias por tus palabras. Me gusta el título tan positivo de tu blog, "Todo lo puedes lograr". Saludos desde España. Silvia
Gracias Juanma. Creo que hay personas que no diferencian entre dar su opinión y desacreditar la de los demás, pero como he comentado más arriba, he dado el tema por zanjado. Respecto a lo que comentas de la justicia, que es el tema que nos ocupa, es cierto que ha ido mejorando con los años, pues no hay comparación entre las sociedades de hace siglos y la de hoy en día. De todas formas, por supuesto queda mucho camino por andar.
Blanca, las leyes nos parecen inamovibles, pero efectivamente no lo son, y pueden corregirse, modificarse e incluso derogarse. En Estados Unidos la gente se moviliza mucho recogiendo firmas para modificar aquéllas que no funcionan bien, o para crear otras nuevas, pero aquí en España somos bastante más pasivos en general.
Chari, gracias por tu comentario. Así es como entiendo yo este pequeño rincón, como un lugar en el que podemos reflexionar sobre la vida y los seres humanos, pues a veces nos dejamos llevar demasiado por el ritmo frenético de la rutina, que se nos olvida detenernos de vez en cuando y mirar alrededor y en nuestro interior. Besos también para ti.
Balovega, para nosotros la justicia es relativa, estoy de acuerdo, pues tendemos a aproximarnos a ella desde una perspectiva subjetiva. Para que fuese absoluta, debería ser impartida por alguien sin puntos de vista, sin opiniones, y por tanto, no por seres humanos.
ignacio dijo
Existen muchos tipos de personas ingenuas. En las mujeres puede resultar hasta sexi la ingenuidad(perdon por mi machismo). Los peores ingenuos son los que estan fuera de la realidad, no ven el mal en el mundo y por lo tanto no quieren combatirlo. Los mal llamados ingenuos son los que quieren combatirlo, a estos nos llaman ingenuos y nos dicen que luchamos en una batalla perdida. Para mi renunciar a esta lucha es como renunciar a estar vivo; ya lo dijo Jesucristo cuando dijo: "dejad que los muertos entierren a sus muertos".
Teresa dijo
Es bueno que haya críticas y diversidad de opiniones, somos seres humanos y es lógico que cada persona tenga sus puntos de vista, todos aceptables y dignos de tener en cuenta.
En cuanto lo de que Silvia tiene unos argumentos pueriles e inocentes, te diré Julio que no es lo que a ti te parece, pues ella tiene muchas tablas, no acaba de salir del cascarón, como vulgarmente se dice, sí estoy de acuerdo contigo, en que la vida no es un cuento de hadas, sino que es lucha, desengaños, frustraciones y, como no, también alegrías y satisfacciones. Si te das cuenta, cuando nos enfrentamos a verdaderos problemas y la solución de estos se nos escapa de las manos, quizás haya un niño que nos de esa solución tan buscada y que nosotros con nuestra sofisticación y nuestros prejuicios no somos capaces de ver.
Siempre se puede hacer algo, porque si damos por sentado que la cosa es imposible ¿para que luchar? El Cid, ganó una batalla después de muerto, porque sus hombres le ataron al caballo y sus enemigos al verle huyeron despavoridos, ¿cómo no vamos nosotros a ganar batallas si estamos vivos?
Estoy de acuerdo con Ignacio en esa frase de la Biblia que se ha sacado de la manga, porque perdona mi ignorancia pero yo nunca la había oído. A mí, cuando me llegue la muerte, también me gustaría estar viva.
Un saludo
Teresa
Pharpe dijo
Mis pensamientos ahora no son los más claros, pero tras leer tu texto, yo creo que la Justicia es hacer siempre el bien y compensar los males, es decir, por ejemplo, vengarte de alguién que te ha hecho algo terrible no es legal y es condenable, pero es moralmente justo. Besos
Silvia dijo
Nacho, mejor luchar en batallas supuestamente perdidas, y demostrar que es posible ganarlas, que quedarse en un rincón quejándose de haber perdido todas las batallas antes de haberlas iniciado, ¿verdad?. Y cada cual que nos etiquete como quiera, pues al fin y al cabo, las etiquetas son simples adjetivos que se adosan, como tantos otros que vamos recolectando en la vida.
Muchas gracias por tus palabras, Teresa. Y como bien dices, no tendría sentido luchar si antes de comenzar la batalla ya la damos por perdida. La humanidad no evolucionaría si nos limitásemos a quedarnos en el punto en el que estamos, por temor a fallar. Oye, y yo también me apunto a lo de estar viva jejeje.
Pharpe, lo moralmente justo no siempre es fácil de determinar, y muchas veces la venganza no sirve para aliviar el dolor que se ha sufrido, sino para añadir más dolor aún y más problemas. Pero en manos de cada uno está la decisión, nadie puede escoger por otro el camino a tomar.
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